
Ingeniería en Agronomía, carrera esencial en el dinamismo de la actividad pecuaria del país
Como parte de la integración efectiva de la teoría con práctica del Componente de Alimentación Nutricional Animal, estudiantes del cuarto año de Ingeniería en Agronomía de la UNAN-Managua/CUR-Chontales) realizan seguimiento y acompañamiento técnico en la Reserva Silvestre Estación Biológica Francisco Guzmán Pasos, para mejorar la calidad de los alimentos del ganado que se cría en este espacio de producción e investigación de la Universidad.
Con el acompañamiento docente, los estudiantes trabajan en la atención a diferentes especies pecuarias, entre ellas, bovinos, ovinos, caprinos y equinos. En esta área de prácticas los futuros profesionales se familiarizan con el calendario sanitario de la unidad de producción, mediante la administración de complejos vitamínicos, suplementos minerales y vacunas anticlostridiales acordes con las necesidades de la temporada.

La Ingeniería Agronómica como pilar del desarrollo productivo de las zonas agropecuarias
La formación de profesionales en Ingeniería Agronómica con alta calidad y habilidades representa un eje fundamental para el fortalecimiento de la productividad, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria. Uno de los principales desafíos que enfrenta el sector ganadero se intensifica durante el período seco, comprendido entre los meses de diciembre y mayo, cuando las pasturas experimentan procesos de maduración y lignificación, lo que reduce significativamente su valor nutricional y digestibilidad.
Esta condición repercute directamente en el estado corporal del ganado, provocando pérdida de peso, disminución en los índices productivos y reproductivos, así como una mayor susceptibilidad a enfermedades debido a la inmunosupresión asociada al déficit nutricional.

A este problema se suma la alta incidencia de ectoparásitos, principalmente garrapatas, cuya proliferación en climas tropicales favorece la aparición de enfermedades hemoparasitarias y otros procesos concomitantes que comprometen la salud animal y generan importantes pérdidas económicas en las unidades de producción.
La planificación anticipada de la alimentación durante el verano y la implementación de un calendario sanitario preventivo no son opcionales, sino medidas estratégicas para sostener la productividad pecuaria en la región. Los protagonistas elaboran bloques multinutricionales (BMN) de tipo proteico-energético utilizando insumos disponibles localmente como una alternativa alimenticia estratégica, económica y de fácil adopción para complementar las dietas durante la época seca, mejorando el aprovechamiento de forrajes de baja calidad y el mantenimiento de la condición corporal.

Mediante esta dinámica de implementación directa sus aprendizajes los jóvenes desarrollan habilidades que les permiten dar respuesta de manera eficaz y de calidad en las unidades de producción en los distintos territorios de la región central del país, donde la actividad agropecuaria constituye uno de los principales motores económicos y sociales.
En su mayoría, los estudiantes provienen de familias productoras de los distintos municipios de la región central nicaragüense, lo que potencia el impacto de este aprendizaje en el manejo adecuado de sus fincas y en las comunidades.

