
Esmeralda Ríos, atleta comprometida con la cultura, el deporte y la formación académica
Formarte no es solo memorizar teorías ni acumular kilómetros: es aprender a conocerte, disciplinarte y sostenerte cuando nadie te aplaude»
A sus 19 años, Esmeralda Isabel Ríos, estudiante del turno dominical de la carrera de Psicología, representa el espíritu de una juventud protagonista que se forma con excelencia académica, entrega deportiva y el compromiso de servir al pueblo, valores que fomenta la Universidad del Pueblo y para el Pueblo, una institución educativa comprometida con el desarrollo integral de sus estudiantes.
Desde temprana edad Esmeralda encontró dos pasiones que hoy trazan su camino hacia el futuro: la psicología y el atletismo, ambas entrelazadas para impulsar sus metas profesionales y que fortalecen visión de aportar al desarrollo y crecimiento de Nicaragua en el ámbito deportivo y social.
El amor de Isabel por el atletismo comenzó gracias a su abuela, quien fue atleta en su juventud y, sin saberlo, sembró en ella la semilla de una disciplina que desde los siete años la ha acompañado, de esta manera convirtió un legado familiar en una trayectoria deportiva destacada.
La joven se consagró con el récord nacional U20 en 3,000 metros y U18 en 2,000 metros con obstáculos, con la meta puesta en alcanzar la marca mayor, además, es campeona nacional juvenil y mayor en 3,000 y 1,500 metros con obstáculos, Campeona centroamericana U20, posee el Tercer lugar en el Campeonato Centroamericano Mayor y es medallista en los recientes Juegos Centroamericanos, estos logros reflejan disciplina, resiliencia y una filosofía clara: constancia antes que perfección.

Su decisión de estudiar Psicología nació del deseo de convertirse en psicóloga deportiva. Para Ríos, la salud mental es tan determinante como el entrenamiento físico, «quiero ayudar a deportistas que pasan por depresión, ansiedad o que no creen en su propio potencial. La mente es tu primera herramienta y el cuerpo tu mejor aliado», expresó con determinación.
Con esta visión, mira su formación universitaria como una oportunidad para llevar bienestar no solo al mundo deportivo, sino también a las familias y comunidades de su entorno.
Uno de los logros que Esmeralda más valora es haber ingresado a la UNAN-Managua, una universidad que le ha permitido desarrollarse académicamente sin dejar de crecer como atleta. «Formarte no es solo memorizar teorías ni acumular kilómetros: es aprender a conocerte, disciplinarte y sostenerte cuando nadie te aplaude».
Reconoce además el respaldo que existe a nivel nacional hacia la educación y el deporte, esfuerzos que, en conjunto con la labor institucional, facilitan que estudiantes como ella puedan estudiar, trabajar y entrenar sin renunciar a sus metas.
«Ser parte de esta prestigiosa universidad me hace ver que el apoyo al estudiante deportista sí existe. Aquí se nota el compromiso con la cultura, el deporte y lo académico.»
Su historia refleja el compromiso de la UNAN-Managua con la formación de profesionales capaces de aportar al desarrollo del país desde el conocimiento, el esfuerzo y los valores.

















