UNAN-Managua

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Persistencia, ciencia y vocación, elementos claves en la formación de Jesús Leyton en Química Ambiental en la UNAN-Managua

El acompañamiento desde los centros de investigación ha sido esencial para adquirir altas competencias de la profesión»

El recorrido que ha realizado hasta encontrar su verdadera vocación no ha sido sencillo, manifiesta Jesús Noe Leyton Reyes, estudiante de Química Ambiental y originario de Camoapa, Boaco. En este trayecto, considera que la persistencia, la salud y la búsqueda de un propósito han sido claves para lograrlo. Actualmente, próximo a culminar sus estudios, considera que en la UNAN-Managua ha desarrollado competencias esenciales para el ejercicio de su profesión.          

Su historia académica comenzó en 2018, año en el que ingresó a Ingeniería Geofísica en la UNAN-Managua, no obstante, dificultades en su salud interrumpieron el proceso. Posteriormente, decidió escuchar su verdadera intuición: su interés por el desarrollo científico y la química; volvió a la UNAN-Managua y, desde entonces no perdió su enfoque.

La formación del estudiante no ha estado limitada a las aulas de clases; su paso por centros de investigación de la universidad ha sido determinante para consolidar competencias. El recorrido que ha realizado en estos espacios le han dejado un aprendizaje continuo. Inicialmente fue atendido en el Centro de Investigación en Biotecnología (UNAN-Managua/CIB), donde exploró campos como la biología molecular, ADN y los denominados productos verdes.     

Luego de su estancia en el CIB, el joven se integró al Centro de Investigación de Recursos Acuáticos (UNAN-Managua/CIRA), espacio científico en el que ha fortalecido sus habilidades como analista. Leyton ha vivido experiencias prácticas en los laboratorios de Aguas Naturales y Aguas Residuales, adquiriendo conocimientos en estudio del recurso hídrico. Su crecimiento profesional lo direccionó al Laboratorio de Isótopos Ambientales (antes Radioquímica), donde ha sumado a sus conocimientos científicos el estudio del suelo.   

Para Leyton, estas instalaciones no solo representan tecnología avanzada si no también espacios en los que el acompañamiento de los profesionales y el equipamiento real se conjugan para ofrecer una formación con calidad. «Los maestros cuentan con alta capacitación para compartirnos el conocimiento», comenta, destacando además la actitud humanista de los analistas.   

Actualmente, el universitario desarrolla, junto a dos compañeros y con la tutoría del CIRA, un proyecto de investigación monográfica relacionado a la fertilidad del suelo en el corredor seco. Para ello, el equipo se trasladó a una comunidad del Sauce, en León, donde tomaron muestras en cinco parcelas cultivadas con maíz. 

Aunque el proyecto inició en abril y la fase analítica en julio, el objetivo científico es claro: entender cómo responde un suelo semiárido al monocultivo del maíz. «El maíz es un grano básico fundamental para nuestra gastronomía, básicamente nos sustenta como alimento», explica, conectando la rigurosidad de los datos químicos con la realidad cultural y social del país.

A pocos meses de culminar su modalidad de graduación, el joven tiene proyectos para su futuro en el campo laboral, en el que no contempla establecerse en la capital. Jesús se une a la nueva generación de profesionales que se dedican a las ciencias, un agente de cambio que inspira y demuestra que la persistencia y la vocación científica son los motores para construir un futuro más sostenible y resiliente.