
Carlos Rodríguez: «Mi anhelo es aportar como ingeniero civil a la construcción sostenible»
Construir no solo es levantar obras, es generar desarrollo cuidando los recursos naturales»
Originario de Jinotepe, Carazo, Carlos Javier Rodríguez encontró en la Universidad en el Campo (UNICAM), sede Comunidad Román Esteban, una oportunidad para transformar su vida y construir un mejor futuro para su familia. Padre de dos niñas y con experiencia previa como obrero polivalente, inició una nueva etapa académica orientada al desarrollo profesional en la carrera de la Ingeniería Civil con mención en Obras Rurales.
Su interés por la construcción surgió desde temprana edad, motivado por la necesidad de comprender y aportar al avance de la infraestructura del país. Gracias al modelo educativo impulsado por la UNAN-Managua, actualmente cursa el quinto año de su carrera, fortaleciendo sus conocimientos e integrando el desarrollo económico con la protección y conservación del medioambiente, bajo un enfoque de sostenibilidad.
Comprometido con su formación integral, participa activamente en espacios académicos que fortalecen sus competencias de comunicación, análisis y expresión profesional. Este proceso ha sido clave en la creación de una propuesta innovadora orientada a la elaboración de bloques de construcción a partir de plástico reciclado, iniciativa que contribuye a la reducción de la huella ambiental y promueve el aprovechamiento responsable de los desechos sólidos.

Rodríguez, quien presenta problemas auditivos, forma parte de un modelo de educación inclusiva y con sentido humano, promovido a través de las políticas educativas de nuestro buen Gobierno Sandinista, orientadas a la restitución del derecho a la educación universitaria y la igualdad de oportunidades para todas y todos los nicaragüenses.
Asimismo, reconoce los avances impulsados mediante la Estrategia Nacional de Educación «Bendiciones y Victorias», cuyos ejes de cobertura, inclusión, calidad educativa, innovación, formación integral y desarrollo humano refuerzan las capacidades de la población estudiantil y contribuyen a la construcción de una Nicaragua más próspera.
El protagonista universitario mantiene firme su propósito de culminar sus estudios y aportar al progreso del país, reconociendo el impacto transformador de la Universidad en el Campo en su vida personal y familiar.














