
Diana Siles: «Desde la enfermería generamos un impacto terapéutico y humano en los pacientes»
Nuestros hijos verán que luchar por lo que uno quiere vale la pena»
Su vocación de servicio para ayudar a los demás con amor y entrega impulsó a Diana Siles Olivas a estudiar la carrera de Enfermería en el Centro Universitario Regional de Matagalpa, espacio académico donde ha destacado por su perseverancia, entusiasmo y liderazgo.

Desde su infancia, Diana se ha caracterizado por la dedicación y empeño que tiene con sus estudios. Su pasión por la danza le permitió integrarse al grupo de su escuela; asimismo, participó en concursos de belleza y practicó fútbol como parte de su desarrollo integral.

Referente a la Enfermería, Siles expresa que decidió estudiarla para atender con amor, entrega y empatía, pues son valores que transcienden a la aplicación de conocimientos técnicos vinculados a la calidad asistencial, «desde la Enfermería se genera un impacto humano y terapéutico en el paciente».

Con 30 años, Siles cuenta con una licenciatura en Contabilidad y un curso de belleza, lo que le ha permitido desempeñarse en el sector y ganar prestigio como estilista en Matagalpa, pues brinda sus servicios a domicilio, demostrando su pasión por lo que hace.

En la universidad, Diana se ha integrado al Movimiento Cultural Leonel Rugama de la UNEN, donde colabora en la organización de las actividades realizadas, destacando la relevancia de la proyección artística de los futuros profesionales del CUR-Matagalpa.

Diana enfatiza que en la actualidad la juventud tiene grandes oportunidades para estudiar, logro que ha generado un impacto positivo en las familias nicaragüenses, pues permite que jóvenes de todo el país se conviertan en los primeros profesionales de su hogar, gracias a una educación gratuita y de calidad.
Como madre de dos niños, Diana insta las mamás a continuar sus estudios, porque nunca es tarde para profesionalizarse. Asegura que es importante ser ejemplo para los hijos y que los sueños propios siguen siendo importantes, sin importar el tiempo que pase, «nuestros hijos verán que luchar por lo que uno quiere vale la pena».
















