UNAN-Managua

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De Managua a Rosita: El médico que encontró en la epidemiología una forma de servir a Nicaragua

De Managua a Rosita: el médico que encontró en la epidemiología una forma de servir a Nicaragua

De niño dibujaba una montaña, una casita y un consultorio; sin saberlo, años después estaría donde más se necesitaba»

Cuando Álvaro de la Vega Vasconcelos conoció que realizaría su servicio social en Rosita, imaginó un destino lejano y desconocido. Ocho años después, aquel municipio de la Costa Caribe Norte se convirtió en el lugar donde reafirmó el propósito que lo acompañó desde niño: servir a las familias nicaragüenses.

Inspirado por los valores de servicio aprendidos durante su formación escolar, eligió estudiar Medicina en la UNAN-Managua, convencido de que el conocimiento debía ponerse al servicio del pueblo. Hoy, como responsable del área de Epidemiología en Rosita, mantiene vivo ese compromiso al proteger la salud de las comunidades.

Desde la vigilancia permanente de enfermedades como la malaria, la tuberculosis y el VIH, hasta la coordinación con hospitales, puestos de salud y brigadas comunitarias, su labor contribuye a garantizar una respuesta oportuna en un territorio donde la movilidad poblacional y las condiciones geográficas demandan acciones coordinadas.

Durante estos años también ha sido testigo de la transformación de la Costa Caribe Norte. Recuerda comunidades a las que era difícil llegar y servicios de salud con limitadas capacidades de respuesta. Hoy destaca la construcción de carreteras, hospitales, el fortalecimiento del equipamiento médico y mejores condiciones para acercar la atención especializada, gracias a la gestión del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.

Con el propósito de responder a los nuevos desafíos de la salud pública, decidió continuar su formación en el Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud Dr. Benjamín Barreto Baca. Primero cursó los diplomados en Análisis de Datos Epidemiológicos para la Toma de Decisión y en el Modelo de Salud Familiar y Comunitario (MOSAFC), posteriormente ingresó a la Maestría en Epidemiología.

La formación especializada también despertó una nueva pasión: la investigación científica. Desarrolla estudios sobre los factores de riesgo asociados a la transmisión de la malaria en la Costa Caribe Norte y avanza en la publicación de artículos científicos que buscan generar evidencia para fortalecer la vigilancia epidemiológica.

Además de desempeñarse como epidemiólogo, comparte sus conocimientos como docente universitario en la Costa Caribe, convencido de que formar nuevos profesionales también significa contribuir al desarrollo del talento humano del Sistema Nacional de Salud.

Hoy, Álvaro mira el camino recorrido con la misma convicción que lo impulsó a estudiar medicina. «Quiero ser recordado como alguien que tuvo un compromiso con la población y que siempre tuvo esas ganas de servir», afirma. Su historia refleja cómo la formación especializada fortalece profesionales comprometidos con la salud y el bienestar del pueblo nicaragüense.