
Proteger la salud frente a la resistencia antimicrobiana es una responsabilidad compartida
Una infección que hoy puede tratarse con antibióticos podría volverse más difícil de combatir. Esto ocurre debido a que las bacterias desarrollan resistencia a los medicamentos y dejan de responder, reduciendo las opciones de tratamiento y aumentando los riesgos para la salud. Ante este desafío, Nicaragua fortalece la vigilancia, la investigación y la atención sanitaria.

La licenciada María José Herrera, responsable de Bacteriología del Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia (CNDR) y estudiante de la Maestría en Epidemiología del CIES, explica que las bacterias desarrollan mecanismos para sobrevivir a determinados medicamentos. Esto puede dificultar la recuperación de los pacientes, prolongar las estancias hospitalarias y aumentar el riesgo de complicaciones, por lo que la detección oportuna de la resistencia es fundamental.
Para identificar una bacteria resistente se requieren pruebas especializadas. Es por ello, que en los laboratorios se realizan análisis de sensibilidad y, mediante técnicas moleculares como la PCR y la secuenciación genómica, pueden detectarse genes asociados al caso. «Esto nos permite rastrear brotes y poder dar datos que puedan servir para la toma de decisiones», señala Herrera.

En Nicaragua, el Plan de Acción Nacional para la Contención de la Resistencia Antimicrobiana (PANCRAM) impulsa la vigilancia y el uso responsable de medicamentos. Como parte de su labor, el CNDR imparte anualmente el diplomado de Bacteriología Médica para preparar al personal a cargo de estos laboratorios. La formación responde a la importancia de impulsar la capacitación técnica, en correspondencia con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La UNAN-Managua también está aportando en este ámbito mediante investigaciones científicas lideradas por el CIES, entre ellas, se han estudiado perfiles de resistencia en bacterias aisladas de pacientes hospitalizados en Managua, así como genes vinculados con la pérdida de eficacia de ciertos antibióticos.

El conocimiento universitario amplía la mirada hacia el enfoque Una Salud desde el CIES. Investigadores han promovido el análisis de la resistencia antimicrobiana considerando la relación entre la salud humana, animal, la sanidad vegetal y el medio ambiente. Esta perspectiva permite comprender que el desafío va más allá de los hospitales, por lo tanto, requiere investigación colaborativa, prevención y uso responsable de antimicrobianos en distintos entornos, incluyendo los comunitarios.
El equipamiento e insumos contribuyen al trabajo de la Red Nacional de Laboratorios de Bacteriología. Los resultados de estos análisis sirven de base para actualizar guías y normativas, así como para la toma de decisiones. La licenciada Herrera resalta que el uso adecuado de los antibióticos es una responsabilidad compartida para proteger la salud, en consonancia con el Modelo de Salud Familiar y Comunitario (MOSAFC), promovido por el Buen Gobierno Sandinista.

