
Los diques protegen a los suelos contra la erosión y reducen efectos del cambio climático
Como parte de las prácticas del Componente Electivo Cambio Climático en las Prácticas Agropecuarias y el Desarrollo Sostenible, estudiantes de diversas carreras llegaron para cumplir una importante misión en la Reserva Silvestre Estación Biológica “Francisco Guzmán Pasos”
Esta Reserva Silvestre es una unidad de prácticas académicas del Centro Universitario Regional de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua (UNAN – Managua/CUR Chontales). La nueva tarea llegaron a realizarla estudiantes de las ingenierías en Sistemas de Información y en Agronomía; de las licenciaturas en Matemáticas, Enfermería, Administración de Empresas y en Contaduría Pública y Finanzas.
Diques para la retención de los suelos
La misión era “Comprobar si los diques de retención de suelos, construidos hace más de una década, realmente servían para contener la tierra durante las lluvias o por derrumbes causado por el recalentamiento de la tierra, y verificar si aún servían para algo más que retener a estos materiales.
Estos diques también fueron hechos para que la corriente no se desbordada y el agua sirviera para el riego de las cosechas, garantizarla para calmar la sed y garantizar la alimentación del personal de la finca, para atender a los rumiantes, otros animales que se reproducen en la finca y hasta para las aves silvestre y que el bosque siga vivo.

A los estudiantes no les podían faltar las cintas métricas, libretas de apuntes y aplicaciones móviles para hacer mapas digitales. Comenzaron a medir los diques de las quebradas y a evaluar si están deteriorados. Detrás de cada dique, el suelo acumulado contaba una historia silenciosa.
Los números preliminares confirmaron lo que se esperaba. El sistema ha funcionado con una efectividad del 84.64%. Es decir, casi nueve de cada diez toneladas de suelo que se iban a perder, se quedaron ahí, atrapadas.
Los pequeños diques son grandes aliados contra el calentamiento global
¿Y por qué importa? Porque el suelo no es solo tierra. Es carbono orgánico que, si se erosiona, terminaría en la atmósfera como CO₂. Pero al retenerlo, esos diques se convierten en pequeños aliados contra el calentamiento global y para que los terrenos no pierdan su calidad para lograr buenas cosechas.

Con esta práctica, los estudiantes, guiados por sus docentes, no solo aprendieron a medir volúmenes o generar mapas digitales, verificaron si los diques tienen sólidas las bases o si están en peligro de derrumbarse o si hubiera que reconstruirlos antes que las crecidas de las corrientes causadas por las lluvias del invierno que provocaran su derrumbe.
Aprendieron de vital importancia que les servirán en el futuro, cuando estén ejerciendo la Ingeniería en Agronomía en cualquier unidad reproductiva del país; es decir, a cuidar el suelo, porque cuidando el suelo también se cuida el clima.

Y si se cuidan los bosques, se cuida el clima, el agua y también se garantiza la calidad de reproductiva de la finca; tanto en la agricultura como en crianza de bovinos, equipos, porcinos y de aves de corral.
Por eso, desde la UNAN-Managua/ CUR Chontales, una Universidad Verde, seguimos apostando por la práctica, el campo y la conciencia ambiental.
Porque el cambio climático no se combate solo con discursos, sino con diques, barro y ciencia hecha en equipo, formando a profesionales de altas calidades y competencias





