
Trabajo conjunto e interinstitucional fortalece la prevención y atención oportuna del cáncer de mama
Un cambio en la mama puede pasar inadvertido, especialmente cuando no causa dolor. Reconocer las señales y buscar atención médica es un paso importante para detectar posibles alteraciones y recibir atención oportuna. En Nicaragua, el fortalecimiento de los servicios de salud y la atención comunitaria forman parte de los esfuerzos para ampliar las posibilidades de detección temprana de esta enfermedad, así lo explica el doctor Gonzalo Granados Etchegoyen, especialista en mastología.
La restitución del derecho a la salud, impulsada por el Buen Gobierno Sandinista, se expresa en el fortalecimiento del Modelo de Salud Familiar y Comunitario (MOSAFC) y en las acciones enmarcadas en el Programa Nacional de Detección Temprana y Tratamiento Oportuno del Cáncer de Mama Nora Astorga, los cuales contribuyen a garantizar la calidad de vida.

Este modelo de atención lleva los servicios hasta los territorios mediante ferias de salud, jornadas médicas y equipos de profesionales que orientan a las mujeres sobre este tema. Como destaca el doctor Granados Etchegoyen, «es fundamental llevar la salud hasta el paciente». La atención comunitaria facilita el contacto con los servicios sanitarios y permite que más mujeres conozcan dónde acudir para recibir orientación y una evaluación médica oportuna.
Reconocer los cambios en el cuerpo también es importante: la aparición de un bulto, las alteraciones en la piel o el pezón y las secreciones anormales requieren valoración médica, incluso cuando no hay dolor. En este sentido, el autoexamen es fundamental para identificar alteraciones que deben ser valoradas profesionalmente con los estudios indicados como la mamografía, la cual se orienta según las recomendaciones sanitarias vigentes y factores de riesgo de cada persona.

En cuanto a la investigación científica, que contribuye a fortalecer la respuesta sanitaria, el doctor Granados plantea «El reto más relevante que tenemos de aquí para adelante es escribir lo que estamos haciendo, registrar los datos que tenemos». En esta línea, el CIES ha promovido el análisis sobre factores de riesgo, condiciones laborales y determinantes psicosociales relacionados con el cáncer de mama, aportando elementos para comprender experiencias anteriores y orientar futuras acciones.

Además del trabajo articulado con el MINSA en los territorios, el CIES potencia su quehacer científico con la divulgación de resultados de investigaciones en eventos como el Simposio de Cáncer de Mama, centrado en la prevención, diagnóstico oportuno, avances terapéuticos y atención integral. De igual manera, protagonistas del Congreso Estudiantil de Ginecología y Obstetricia brindaron aportes fundamentales para atender retos actuales, lo que evidencia el desarrollo de competencias científicas de los futuros profesionales de la salud.

La lucha contra el cáncer de mama requiere educación y conciencia colectiva. La coordinación entre los distintos niveles de atención permite dar continuidad al proceso, desde la primera consulta hasta la atención especializada. Como recuerda el especialista: «La lucha no solamente es del paciente, son sus hijos, su familia, su esposo, sus padres, es la comunidad». Esta perspectiva invita a las familias y a la sociedad a trabajar de manera conjunta en el reconocimiento de señales de alerta para que la atención médica a tiempo sea una prioridad compartida.

