UNAN-Managua

Congreso de Educación Superior Nicaragüense aporta a la formulación de un nuevo plan estratégico

La Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua (UNAN-Managua) participó en el IV Congreso Nacional de la Educación Superior Nicaragüense, organizado por el Consejo Nacional de Universidades (CNU), cuyo lema fue “Innovando y Aprendiendo para el Desarrollo Sostenible”. Este evento se desarrolló del 16 al 18 de octubre, la inauguración tuvo lugar en el Polideportivo Alexis Arguello y los dos días siguientes las actividades se realizaron en la UNAN-Managua.

Este congreso que tuvo como objetivo fortalecer la calidad de la educación superior mediante la reflexión y el intercambio de experiencias de académicos nacionales e internacionales, contó con la participación de 59 universidades del país, incluyendo las públicas, comunitarias y privadas. En total se presentaron 250 ponencias a cargo de docentes, investigadores y estudiantes que participaron en las conferencias, paneles, talleres y mesas de trabajo, enfocadas en cinco ejes temáticos: Calidad de la Educación Superior, Interculturalidad en la Educación, Universidad para la Paz, Internacionalización de la Educación y Trabajo conjunto del Sistema Educativo Nacional.

Las temáticas desarrolladas fueron la pauta para compartir resultados y avances de investigaciones científicas, sistematización de experiencias y buenas prácticas en la formación profesional, a fin de aportar a las soluciones de diferentes problemáticas y desafíos de la sociedad nicaragüense, en el ámbito científico, tecnológico, económico, político y social, todo esto en correspondencia con el Plan Nacional de Desarrollo Humano.

Palabra Inaugurales

El congreso fue presidido por los rectores de las universidades participantes y las palabras inaugurales estuvieron a cargo de la maestra Ramona Rodríguez Pérez, Presidenta del CNU y Rectora de la UNAN-Managua, quien habló de la importancia de la vinculación entre las instituciones académicas con los demás sectores del país para fortalecer la calidad en la formación de recursos humanos en todas las áreas de las ciencias. Asimismo, habló de la responsabilidad que tienen las casas de estudios de generar conocimientos, competencias técnicas y científicas al igual que valores y principios que los comprometan con el bienestar del pueblo.

La maestra Rodríguez destacó que el trabajo que se realizó durante los tres días se enmarcó en el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4, de la Agenda 2030, con el cual se pretende garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos. De esta manera, cada una de las propuestas expuestas contribuye en la definición de los lineamientos de la planificación estratégica 2020-2024 para dar respuesta a las exigencias de la educación del siglo XXI. “Debemos asumir el liderazgo en la creación de conocimiento e innovación de alcance mundial que aborde retos como educación inclusiva, interculturalidad, seguridad alimentaria, cambio climático, la paz, gestión del agua, el diálogo intercultural, energías renovables y salud pública”, reafirmó.

Cultura de Paz

La primera conferencia Educación para una cultura de paz, estuvo a cargo del Ministro Asesor para Educación en Nicaragua, Salvador Vanegas; en esta se compartieron reflexiones sobre los desafíos que enfrenta la humanidad y la responsabilidad que debe existir desde la educación inicial hasta la técnica, universitaria, continua y en la habilitación de espacios laborales para crear y hacer florecer una cultura de paz. Destacó que para este proceso es necesario construir y desconstruir paradigmas, ya que la paz no es necesariamente la ausencia de la guerra.

En su ponencia, el Asesor de Educación habló de la importancia de crear sinergia entre todos los subsistemas para propiciar la transformación de conflictos en ambientes de paz y reducir las causales de violencia, entre ellas, las grandes brechas de desigualdad e injusticia. Por lo tanto, “el desarrollo pleno se alcanza teniendo como centro al ser humano en todas sus dimensiones, porque este no es solo conocimiento, ciencia y tecnología, sino que también está compuesto por emociones, sentimientos, interacciones, autoestima y respeto a los demás”; todo esto obliga a las universidades a trabajar en propuestas integrales para formar mejores profesionales y mejores hombres de bien, expresó.

Integración Académica

La segunda conferencia la dictó el Dr. Carlos Alvarado, Secretario General del CSUCA, cuyo tema fue Modelo de integración académica; en la que destacó la Agenda 2030 y los ODS al momento de realizar los esfuerzos necesarios para garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, que brinde oportunidades de aprendizaje permanente para todos, porque la Educación, además de un derecho humano, es un derecho de los pueblos, es un bien público, social y un deber de los Estados.

El doctor Alvarado refirió que los centros de educación superior tienen el compromiso y la responsabilidad de orientar la actividad universitaria en su conjunto a la búsqueda del bienestar y el despliegue de capacidades de las personas que forman, porque su esencia radica en que sean social y altamente pertinentes. Como parte de las consideraciones, expresó que es necesario reivindicar soberanía para imaginar, crear, acceder y aplicar los conocimientos que se necesitan para la vida, por lo tanto, “no habrá justicia en la región si no hay libertad de pensamiento y expresión para la sociedad en su conjunto y no existirá libertad de pensamiento si nuestros países no generan conocimientos pertinentes para sus realidades e innovaciones sociales”, sostuvo.

Como parte de su presentación, también dio a conocer en qué consiste la Confederación Universitaria Centroamericana, sus principios y objetivos estratégicos; los programas de integración académica, las funciones sustantivas y la relación universidad-sociedad-estado. Reafirmó que la calidad académica, la internacionalización, la interculturalidad, el trabajo solidario e integrador mediante una agenda común, permitirá alcanzar los logros y retos planteados.

Expositores cubanos: Posgrado y la Universidad 2030

El Dr. Gil González González, Viceministro de Educación Superior de Cuba, dictó la ponencia: La formación de doctores, acción estratégica para el desarrollo de la investigación, en cuya tarea las universidades son determinantes, ya que, para avanzar en un modelo de desarrollo sostenible e incluyente, el conocimiento, la innovación y el aprendizaje son decisivos. Destacó que la formación doctoral es un componente esencial del potencial científico de un país y en particular de las instituciones de educación superior porque implica una marca de calidad y fortalece la producción de resultados científicos de alto nivel que impacten en la satisfacción de las demandas y necesidades económicas, sociales y culturales.

En este sentido, el Viceministro planteó la necesidad de diseñar y promover programas de formación doctoral para jóvenes talentos en las universidades que respondan a la introducción de tecnologías avanzadas, fomentar un programa de becas internas y gestionar en el extranjero aquellas que sean necesarias y de interés para el país; e incorporar a estos programas a los docentes con un trabajo avanzado y resultados investigativos.

Por su parte, la Dra. Norma Barrios Fernández, Vicerrectora Docente de la Universidad de La Habana, disertó sobre La Universidad 2030 y el rol de las universidades, a través de la cual planteó que los 17 ODS, las 169 metas y más de 200 indicadores, se centran en tres ejes fundamentales: social, económico y ambiental, los cuales conforman los pilares del desarrollo sostenible de cada país, por lo tanto, deben ser vistos con integralidad; y desde la academia incorporar estrategias que aporten a su cumplimiento para contribuir al bienestar de las personas, familias y comunidades.

Asimismo, enfatizó que la universidad tiene el compromiso de sostener y defender el concepto de educación superior como un derecho social y como una institución de bien público que está al servicio del pueblo. Entre los desafíos actuales mencionó la necesidad de avanzar en la configuración de una relación más activa con los contextos para brindar respuestas pertinentes, así como el planteamiento de un nuevo modelo formativo en el cual la producción de conocimientos predomine y no su mera transmisión. También se refirió a la educación superior proactiva y dinámica cuyo centro es el estudiante para autogestionar el conocimiento por excelencia, auténtico y acorde a lo que necesita cada país, de tal manera que se aporte a la creación de políticas públicas y se integren al proceso de transformación.

La doctora Barrios recalcó que la academia debe unir esfuerzos con las instituciones, organismos, comunidades y el contingente profesional y científico para potenciar los programas y proyectos de desarrollo mediante la investigación, seguimiento y medición de impacto. Refirió que urge que la gestión universitaria contribuya a la Agenda 2030 a través de las Funciones Sustantivas de la Educación Superior: Docencia, Investigación, Extensión e Internacionalización.

Aseguramiento de la Calidad

La Dra. Maribel Duries González, Presidenta del CNEA, participó en el congreso con la ponencia Retos y Desafíos del Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior Nicaragüense, donde esta se define como “un conjunto de procesos, procedimientos y acciones de mejora desarrollados por los organismos de acreditación nacional y de las instituciones de educación superior, que buscan promover, gestionar y mejorar permanentemente la calidad”, según el CNEA. Asimismo, enfatizó que la calidad debe establecerse en función de su complejidad, pluridimensionalidad, identidad y diversidad, a fin de valorar los diversos componentes del desarrollo.

En esta presentación se habló de los cambios significativos en el siglo XXI y algunos planteamientos que las instituciones de educación superior deben asumir ante dichas transformaciones, entre ellos, la necesidad de promover y desarrollar la investigación y la extensión; la relevancia de redimensionar el posgrado; y la urgencia de replantear la función de la gestión universitaria. Asimismo, la presidenta del CNEA sostuvo que es necesario reflexionar sobre la docencia teniendo como elementos centrales las demandas pedagógicas, las modalidades educativas y las teorías de aprendizajes, así como sus retos.

En cuanto al posgrado, se abordó su redefinición como cuarto nivel de estudio y en concordancia con la investigación; su resignificación según los acuerdos internacionales, su revisión de forma sistemática y diferenciada; explicó que es necesario someterse a normativas y reglamentos especializados que los distinga del grado pero que les permita regular y exponer su calidad y generar investigaciones, que además sean publicadas. En cuanto a la investigación, se señala que esta debe ser pensada en un sentido estratégico al igual que la docencia, la extensión y la gestión, cuyos retos se enfocan en la formación permanente de científicos, aumento de programas de formación de recursos humanos para esta tarea, dar respuestas a las demandas de competitividad en la producción científica, creación de redes académicas, uso de las tecnologías de la información, políticas y acciones para vincular la investigación con el posgrado.

La Dra. Duries planteó que estos procesos se complementan con la Función de Extensión, la cual se concibe como la interacción de la institución con los demás componentes de la sociedad para mutuo beneficio en el avance del conocimiento, la formación de recursos humanos y la solución de problemas específicos en función del desarrollo social.

Resultados

Durante el acto de clausura, realizado en la UNAN-Managua, el Dr. Luis Alfredo Lobato Blanco, Secretario General de esta institución y del CNU, leyó la resolución tomada por todas las universidades de Nicaragua, en la cual se expone, entre otros aspectos, el aporte del congreso en la realización y formulación de un nuevo plan estratégico para el impulso significativo de una educación superior con mayor calidad e inserción en las estrategias de desarrollo humano y su vinculación con el mundo.

La resolución también abarca temas como el acceso a la educación superior nicaragüense como un derecho legítimo e inalienable por lo que se debe trabajar en sistemas de ingresos de calidad y exclusividad, garantizando la equidad, la integración de los sectores menos favorecidos y la apropiación de acciones y programas que incluyan a los jóvenes provenientes de los pueblos originarios y afrodescendientes, así como aquellos con discapacidad y de las zonas rurales. De la misma manera se plantea la gratuidad en las casas de estudio que reciben el 6% institucional, las que deben garantizar la permanencia y egreso exitoso de los estudiantes.

Ana Isabel Alvarado Amador

Periodista de la UNAN-Managua.
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