UNAN-Managua

Jeffry Rodríguez: «Uno tiene que convertir los sueños en objetivos»

A los 12 años, mientras jugaba un partido de fútbol, un fuerte golpe en la cabeza le provocó problemas de visión. Siete años después quedó ciego.

Jeffry Alimael Rodríguez Benavidez, originario de Diriamba, Carazo, nació el 19 de marzo de 1994. Actualmente cursa el primer año de la Licenciatura en Educación con mención en Inglés en la Facultad de Educación e Idiomas de la UNAN- Managua.

Comenta que desde que empezó a perder la vista el ambiente fue hostil, sin embargo, se llenó de fortaleza para demostrar que podía lograr cualquier meta que se planteara.

¿Por qué elegiste estudiar la carrera de inglés?

Desde secundaria fui malo en inglés, pero al inscribirme en cursos intensivos para reparar la asignatura me enamoré de la lengua inglesa.

¿Qué es lo que más te gusta del inglés? ¿cómo haces para estudiar las lecciones de cada clase?

Me gusta pronunciación y gramática. Tengo una computadora con el software JAWS, que es un lector de pantalla con el que puedo entender los documentos en PDF y Word, igualmente grabo las sesiones de clases para escucharlas cuando estoy en mi cuarto, así estudio.

¿Qué es lo que más te gusta de la UNAN-Managua?

El trato que me han dado los profesores, son gente que realmente tienen vocación. Siempre demuestran su sentido de humanidad, me gusta de la UNAN- Managua que siempre hay oportunidades para todos, no hay excepción de personas, no importa que discapacidad tengas, porque hay profesores que son especialistas en lenguaje de señas y braille. No se le cierra la puerta a nadie, por ejemplo, yo soy becado interno, la Universidad me dio esa valiosa oportunidad y me siento agradecido de que me hayan abierto las puertas para cumplir mis sueños.

¿Cuál ha sido el momento más difícil que te ha tocado pasar?

Hubo una época muy difícil de mi vida en la que pensé suicidarme. Me sentía muy solo y sufría porque mis compañeros de clase que me decían que los maestros me regalaban la nota, eso era doloroso para mí, porque no era así. Me sentía muy triste y deprimido. Había hasta escrito un poema llamado Tristeza. Lo que realmente me motivó a desistir fue las palabras de aliento de mis maestros y amigas y, sobre todo, el amor a mi madre.

¿Cómo crees que debe ser tratada una persona con discapacidad?

Creo que debes brindarle confianza, tratarlos como una persona normal. Uno desea ser determinado e incluido en las actividades. Que nos brinden oportunidades. Sin embargo, creo que se debe concientizar más a los maestros que les cuesta tratar a estudiantes como yo, capacitarlos para que puedan apoyarnos a nosotros, enseñarles lenguaje de señas y braille, también implementar dinámicas en las clases, de manera que las personas con discapacidad participen y demuestren que pueden hacer cosas como los demás.

Siempre estaré agradecido con mis maestros del Departamento de Inglés, en especial con el maestro Francisco Sánchez; la maestra Martha Ortiz, del Departamento de Español y el maestro Ricardo Avilés, de Historia; ellos han sido maestros que me han marcado con sus muestras de motivación y apoyo, pero sobre todo de cariño.

¿Qué lecciones has aprendido desde que estás ciego?

La mayor lección que he aprendido es a no decir “no puedo hacerlo”. No tener la vista no significa que se haya acabado todo, al contrario, he aprendido a luchar con más fuerza para seguir adelante. Soy un joven valioso y Dios me ama. Una persona ciega puede jugar, divertirse, aprender música. He aprendido a confiar profundamente en Dios y en momentos decirme: “Yo puedo, todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Lo mejor que me ha pasado en la vida es haber aceptado a Cristo y aprender a refugiarme en él. Saber que él puede llenar todos mis espacios con su amor y misericordia. Dios es el baluarte de mi vida.

¿Cuál es tu mayor sueño?

Mi sueño es llegar a profesionalizarme y aportar a la sociedad, deseo tener la oportunidad de ser maestro en la UNAN-Managua. Siendo maestro concientizaría a muchos jóvenes a no darse por vencidos, porque todos somos iguales y todos podemos si nos esforzamos con empeño. Las personas con discapacidad no son diferentes a los demás, todos tenemos los mismos derechos y deberes, cada uno necesita una oportunidad, es la inclusión lo que salva las vidas de las personas.

¿Qué mensaje le darías a los jóvenes que no tienen discapacidad y se limitan a decir no puedo hacerlo?

Uno tiene que tomar sus sueños y volverlos objetivos para hacerlos realidad. Hay personas que se limitan, pero todo está en la mente. Uno tiene el poder de hacer realidad cualquier sueño. Mi mensaje a los jóvenes es que se debe aprender a disfrutar de los pequeños momentos que la vida te da al lado de tus seres queridos, de manera que en el futuro no desees volver al pasado, sino sentirte satisfecho de lo que se haces cada día. Que nunca sean una limitación tus miedos o fracasos, porque ellos definen lo que eres, te forman como ser humano. Cada hecho que nos sucede nos hace madurar y nos fortalece como personas.

Rodríguez confiesa que su asignatura preferida es Antropología, porque se dedica al estudio de la cultura de los pueblos. Igualmente, el joven comenta que escribir poemas, tocar guitarra y piano, estudiar la biblia, ir al gimnasio y estudiar francés e inglés son algunos de sus pasatiempos. Su agrupación de música favorita es Linkin Park y su libro preferido es “La Lección de August”, de Raquel Jaramillo Palacio.

Martha Ortiz

Periodista UNAN-Managua.
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