12 de octubre: choque de culturas

En el siglo XV Europa rompió las puertas del mundo, sentando las bases de un mundo globalizado, que tenía como carta de presentación la doctrina económica mercantil, que, a este lado del Atlántico, se impone por los métodos más violentos de explotación, propiciando un fuerte choque de culturas de orden material y espiritual entre el viejo y el nuevo mundo, favoreciendo a los primeros con la llamada acumulación primitiva de capital.

Nuestra América, salió mal parada de ese choque, de ese “encontronazo,” como le llama el escritor guatemalteco Luis Cardoza y Aragón. Por su parte, el laureado escritor uruguayo Eduardo Galeano, citado por Trentini (2015) señalaba lo siguiente: “En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja”.

Equivocada o no, la llegada de Colón a América, representó la ventaja comparativa más importante para el imperio de Carlos V, porque además de que logró saciar los deseos imperiales de los codiciados metales preciosos, e imponer un modelo socio-económico y político sostenido por la cruz y el puñal, descubre la ruta soñada o paso que los llevara al mundo oriental, es decir, a las islas de las especerías, a los apetitosos mercados Chino e Hindú. Así, Nicaragua entra a la esfera geopolítica de la expansión europea en general y española en particular, cuando Gil González en 1523, descubre el estrecho dudoso o desaguadero, es decir, la estratégica comunicación interoceánica a través del lago Cocibolca y el Río San Juan.

La avidez de enriquecimiento y de dominio imperial, vista desde la perspectiva ontológica, llevó a un menosprecio y avasallamiento de la sociedad indígena, lo que estaba en correspondencia con una España fanatizada religiosamente y con una enorme autoestima como nación, producto del triunfo sobre los árabes, haciendo del encontronazo una conquista militar y el consecuente resultado de la misma, con la desarticulación del mundo aborigen, lo que además de generar resistencia indígena, hizo que se levantaran las voces más claras de la España imperialista, como el Padre Las Casas, Francisco de Vitoria, Fray Antonio de Montesinos y otros.

Pero también no dejó de ser importante la disputa sostenida entre Fray Bartolomé De Las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda, en torno a si el indio era humano o no, siendo derrotada la posición de Sepúlveda con el argumento de que el indio se reía, atributo que es exclusivamente humano. Y esa humanidad, esos valores auténticos, quedan patentizados frente a la cultura foránea con un valioso ejemplo, cuando en el diálogo entre Nicarao y Gil González, el primero lo cuestiona, lo interroga ¿El papa y el rey de los cristianos son mortales? ¿Qué honra se le debe al rey de los cristianos?, ¿Por qué se produce la oscuridad, el frío y el calor?, ¿Cómo se sostienen los astros en el firmamento y la energía de estos de dónde surge? ¿Por qué, tan pocos hombres querían tanto oro?

Esas preguntas que reflejaban un grado de abstracción científico-filosófico bien profundo, sorprendieron a González y sus aventureros y demostraron que ni la monarquía absoluta española, ni la iglesia, mucho menos ellos, estaban a la altura civilizadora del momento histórico en que rompen las puertas del mundo.

 

avartar-circular-eduardo-lopez-herreraMSc. Eduardo López Herrera
Docente FAREM-Estelí
UNAN-Managua

 
Referencias bibliográficas

Cardoza y Aragón, L. (1992). La primera visión descolonizadora de la conquista en los muralistas mexicanos. Proceso. Disponible en goo.gl/Zb1q7m

Trentini, F. (2015). 12 de octubre nada que festejar. Notas: Periodismo Popular.

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