Futuras administradoras de empresas ganan Premio Nacional de Innovación

Creatividad, investigación y perseverancia son las palabras que definen a Verónica Judice Sandoval Ramírez y las gemelas Ana Francis y Ana Georgina Chow Aguilar, estudiantes de quinto año de la carrera de Administración de Empresas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNAN-Managua, ganadoras de Premio Nacional de Innovación 2017 en la categoría Industria, con el proyecto “Extracción de Aceite de Semilla de Chía”, en el evento organizado año con año por el Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología (CONICYT), en donde se premia a los mejores proyectos a nivel nacional en torno a Ciencia, Tecnología, Innovación y Emprendimiento.

Las tres jóvenes investigadoras de nuestra alma mater estudian esta carrera con el objetivo de crear sus propias empresas y emprender en sus negocios, confesaron que lo más importante es creer en uno mismo y sentirse motivadas por sus maestros cuando se inicia en esto de los proyectos de investigación.

¿Cómo fue que surgió la idea del proyecto de “Extracción de Aceite de Semilla de Chía”?

Verónica: este proyecto nació en la Jornada Universitaria de Desarrollo Científico (JUDC), investigamos sobre el tema, vimos el potencial de la idea, la seguimos desarrollando y posteriormente participamos en las convocatorias de la UNAN-Managua y la llevamos al CONICYT.

Ana Georgina: la investigación nos llevó a revisar el Plan Nacional de Desarrollo Humano y vimos que hay una línea de investigación sobre darle valor agregado a los cultivos no tradicionales, y en este caso, investigamos y descubrimos que la Chía se presentaba entre la lista y percibimos, a través de nuestra detallada investigación, la problemática existente en nuestro país sobre los productores de Chía, y fue así que decidimos darle nosotras mismas el valor agregado a la comercialización nacional.

Ana Francis: las investigaciones las iniciamos en marzo de 2016, viendo cómo podríamos darle valor agregado a la semilla de Chía, ya que en Nicaragua solo se exporta y vende como materia prima, porque no existe un producto hecho a base de Chía. Pasamos seis meses investigando y vimos que el aceite era una de las posibilidades. Participamos en JUDC y en los fondos concursables del año pasado y gracias a Dios tuvimos apoyo. Luego desarrollamos el prototipo y compramos maquinaria.

¿Han participado en otros proyectos de investigación?, ¿Cómo fue que se enteraron del Premio Nacional de Innovación del CONICYT?

Ana Francis: Nosotras somos parte de la Red de Mentores en Emprendimiento. Supimos del premio por medio del maestro Maycol Salazar, quien nos compartió la convocatoria y fue así que empezamos a desarrollar el documento. Hemos participado en JUDC tres veces, desde tercer año. La primera vez abordamos la temática sobre márquetin ecológico, la segunda vez, fue sobre micromecenazgo y la tercera vez, fue con este proyecto. Asimismo, participamos en el Rally Latinoamericano de Innovación a finales de octubre de este año.

¿Cómo fue la participación de ustedes en el Rally Latinoamericano?

Verónica: participar en el rally fue una experiencia enriquecedora, pudimos conformar equipos multidisciplinarios y escuchar las perspectivas de diferentes personas y encontrar solución a problemáticas. Fueron 28 horas de trabajo intenso y mientras más se trabajaba, más ideas surgían. Aprendimos muchísimo de esa experiencia.

¿Qué significó para ustedes recibir ese premio nacional?

Verónica: cuando recibimos el correo para la gala de premiación fue una sorpresa. Cuando llegamos al evento y nos llamaron fue un momento emotivo, no reaccionábamos cuando nos llamaron, todas estábamos en shock y bueno, subir al escenario a recibir ese premio, en ese momento te decís a vos mismo, valió la pena esforzarse. El hecho que CONICYT lo haya reconocido, fue en realidad un impulso más para nosotras como profesionales, el seguir trabajando y desarrollando nuestro proyecto y demostrar que sí se puede.

Todas agradecemos profundamente el apoyo incondicional del MSc. Jaime Artola y el MSc. Maycol Salazar, nuestros tutores del proyecto, quienes nos impulsaron y creyeron en nosotros como estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas.

Están en quinto año, ya cerrando un ciclo de vida a través de la concretización de sus logros profesionales ¿Cómo se sienten cerrar este año con este tipo de experiencias?

Ana Francis: Es un sabor agridulce, porque quisiéremos seguir en innovación, trabajar más con los chicos, motivarlos para que logren todo lo que se propongan. Decirles yo creo en vos y darles confianza con cada proyecto que emprendan. Estamos terminando un ciclo, pero debemos seguir con la concretización de otros proyectos siguiendo las mismas líneas de investigación.

¿Qué mensaje tienen a la juventud universitaria sobre los programas y proyectos de innovación que la universidad está impulsando?

Verónica: si a ustedes los jóvenes les gusta la innovación y sienten curiosidad atrévanse a crear algo nuevo. Nuestro mensaje es que el docente siempre motive al alumno, porque eso es esencial. innovación es algo hermoso y al final se recogen los frutos de los esfuerzos.

Ana Georgina: los proyectos de innovación son un gran aporte para el país y también para emprender negocios y crear empresas, por medio de ellas puedes generar empleos. Los proyectos deben desarrollarse desde el aula de clases para luego darles continuidad.

Ana Francis: la UNAN-Managua debe crear más clases sobre innovación y emprendimiento y trabajar bastante en la motivación y participación de los estudiantes, eso es crucial al momento de obtener resultados positivos a lo largo de una carrera profesional.

Martha E. Ortiz Ramírez
Periodista de la Oficina de Divulgación
UNAN-Managua, 24/11/2017

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