Julio Madrigal, una vida dirigiendo en el fútbol universitario

“La juventud no es un tiempo de la vida, es un estado del espíritu”, reza una frase del escritor español Mateo Alemán, es que en definitiva existen personas que a pesar de su edad llevan esas cualidades del ‘divino tesoro’ siempre con ellos: entusiasmo, dedicación, optimismo, colaboración, son virtudes que sin duda describen al profesor de décadas Julio César Madrigal, que ha dedicado su vida al fútbol en la UNAN-Managua.

Con 57 años, Madrigal es reconocido en el fútbol nacional como un entrenador dinámico, exigente y sobre todo comprometido con sus atletas y la Universidad en la que labora desde 1983 y a la cual le ha dado grandes reconocimientos a nivel nacional e internacional, algunos de ellos: una medalla de plata en los Juegos Deportivos Universitarios Centroamericanos y el Caribe en Honduras 1993, el primer y único campeonato hasta ahora de futsal en el torneo clausura 2016, el subcampeonato del III Torneo de Interclubes femeninos de la Unión Centroamericana de Fútbol (UNCAF) y el Cuarto lugar en futsal en los Juegos Deportivos Universitarios Centroamericanos, JUDUCA Honduras 2016, todo esto contribuyó para que se volviera un referente en el futsal nacional.

Comenta que el mayor recuerdo de su niñez son los recreos en su escuela primaria cuando junto a sus compañeros jugaba fútbol con una cabeza de muñeca, desde entonces su pasión por el balompié sobresalía entre todos sus pasatiempos, entre los que también estaban la música y el baile.

Durante su juventud le fue difícil practicar esta disciplina, puesto que durante el régimen somocista no se facilitaban las condiciones, «no podían verte corriendo porque pensaban que te estabas preparando para luchar contra la dictadura, muchos atletas fueron golpeados por la guardia por esta simple acción», comenta. Igualmente, asevera que un evento que marcó su juventud fue la revolución sandinista, la que defiende hasta el día hoy, puesto que es la que ha hecho crecer el país en todos los ámbitos.

Madrigal logró jugar en la primera, segunda y tercera división de fútbol. Con relación a su vida académica indica que le tocó trabajar para terminar su secundaria e ingresar a la universidad, la UNAN-Managua, donde se graduó en la Licenciatura de Pedagogía, esto para ayudar a sus padres, Julia Silva y Pedro Pablo Madrigal, ambos campesinos que emigraron del campo a la ciudad en busca de mejores oportunidades, «éramos una familia humilde pero luchadora», asegura.

La exigencia, disciplina, perseverancia y sobre todo la supervisión y control estricto del atleta, son las cualidades que le han hecho llegar lejos, expresa. Madrigal también es amigo de las nuevas tecnologías y recomienda a los atletas a utilizarlas para adquirir conocimientos que los hagan crecer, asimismo aconseja que se mantenga el amor por el fútbol sobre cualquier reconocimiento financiero, porque solo aquellos que tienen verdadera pasión por este deporte son los que logran éxito.

Jarlin Altamirano
Deportes
Foto: Darwin Carrillo
22 noviembre 2018