UNAN-Managua

Olga Gómez Romero: Lograr el equilibrio entre la docencia y la danza me llevaron a cosechar muchos éxitos  

Olga María Gómez Romero tiene diecinueve años de ser maestra en el Departamento de Francés de la Facultad de Educación e Idiomas de la UNAN-Managua. Desde pequeña tuvo dos sueños: convertirse en maestra y ser bailarina profesional.

Desde niña observaba el arte danzario con fascinación, “de pequeña miraba en la televisión al ballet folklórico de Ruth Palacios y me decía: algún día bailaré así, y pasó… sorpresa para mí cuando en 1989 recibí la invitación para formar parte del conjunto folklorico Ruth Palacios. Empecé con un taller de danza que se impartía en el Instituto Nacional Autónomo Miguel Ramírez Goyena, estaba en primer año de la secundaria. Fue la noticia más grandiosa que recibí en ese entonces”, comenta.

Desde entonces la maestra Gómez empezó a proyectarse y destacarse no solo como una bailarina, sino que encontró a través de la danza una vocación, la docencia. Empezó a impartir talleres a estudiantes y trascendió fronteras al llevar su conocimiento de danza folklórica nacional a Costa Rica en un intercambio cultural entre estudiantes de Nicaragua y de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Como estudiante de la carrera de Turismo Sostenible en 1998 se destacó a nivel académico y artístico, manteniendo el equilibrio entre sus clases y las actividades extracurriculares que desarrollaba. Estando en cuarto año de su carrera viajó a Europa en una gira internacional de danza que le permitió representar a Nicaragua en el marco de la realización de la Copa Mundial Francia, en donde realizó una presentación folklórica nicaragüense.

“Siendo ya docente realicé diez giras internacionales, viajé Europa, Centroamérica y Norteamérica. A través de estos viajes aproveché para compartir experiencias sobre turismo y proyección de nuestra Universidad. Siempre he tratado de mantener el equilibrio entre la docencia y la danza, lo que me ha permitido descubrir que tengo dos grandes pasiones en mi vida”.

¿Treinta años de carrera artística en el Ballet Folklorico Haydée Palacios, qué significado tienen para usted?

Para mí es disciplina, entrega, pasión y dedicación, son horas de ensayos, esfuerzos, alegrías y tristezas, el ballet es como mi familia. Tengo tres familias, la UNAN-Managua, el ballet Haydée Palacios y la familia que me regaló Dios. Saber que puedo transmitir mis conocimientos a mis estudiantes es muy meritorio.

Me sorprendió y enorgulleció cuando me dijeron que me darían reconocimiento por mis 30 años de trayectoria, es una sorpresa en realidad, me siento agradecida con mis padres Ileana Romero y Armando Gómez que me apoyaron desde el principio con mi mayor sueño, también agradezco a mi maestra Haydeé Palacios. La UNAN-Managua siempre me ha apoyado con mis proyectos, estoy muy agradecida con el Departamento de Francés y la Facultad de Educación e Idiomas. Me siento orgullosa de representar a mi Universidad a nivel cultural.

¿Cómo se logra el equilibrio entre la docencia y la danza?

El equilibrio se logra cuando estás claro de lo que quieres en la vida. Es cuestión de responsabilidad y compromiso en cada rol que te toca hacer. Los sueños se llegan a cumplir cuando le pones disciplina, pasión y entrega. Siempre anhelé ser maestra y lo logré. Se trata de disfrutar cada etapa de la vida, siempre debemos sonreír, ser positivos incluso en las adversidades, la clave está en amar lo que haces.

Extensión e internacionalización, ¿de qué forma un maestro de la UNAN-Managua puede lograr eso?

Hacer extensión e internacionalización como académicos es esencial. Pero para eso, debemos formarnos integralmente. El maestro tiene el arte de enseñar, pero también como profesional es necesario prepararse más, de manera que desarrolles más tus conocimientos y capacidades. Cada vez que tengo clases con mis estudiantes trato de ponerle color a los ambientes de sus aprendizajes. El artista debe enamorar a sus aprendientes, ser sensibles y comprensibles.

Por medio del baile y la docencia he viajado y conocido culturas, pero en cada viaje trato de dejar la huella de mi Universidad y de mi patria. Es un compromiso como maestros hacer patria llevando siempre ese espíritu de identidad y autenticidad de nuestros bailes, artesanía y vestuario a donde sea que vayamos.

Olga María Gómez Romero es Coordinadora de la Especialización en Gestión Turística y Desarrollo Sostenible en el Departamento de Francés de la Facultad de Educación e Idiomas, además de ser docente de esta unidad académica. Cursó su licenciatura en Traducción Francesa con mención en Turismo y realizó una maestría en Gestión Ambiental. Actualmente está cursando el Doctorado en Gestión y Calidad de la Educación en la UNAN-Managua.

La gala de reconocimiento por sus 30 años de carrera artística en el Ballet Folklorico Haydée Palacios será este próximo domingo 30 de junio en el Teatro Nacional Rubén Darío a las seis de la noche.

Martha Ortiz

Periodista UNAN-Managua.