UNAN-Managua

IGG-CIGEO aportará a tener negocios turísticos más seguros

Armando Muñoz
IGG-CIGEO

Las personas que viven, trabajan o visitan lugares turísticos con riesgos de desastres deben tener una estancia o un trabajo más seguro.

El Instituto de Geología y Geofísica (IGG-CIGEO) está participando en el proyecto Fortalecimiento de la resiliencia de destinos turísticos en Centroamérica altamente vulnerables a través de asociaciones público-privadas en gestión de riesgo y respuesta de emergencia, que tiene como objetivo fortalecer al sector turístico para la gestión adecuada de los desastres a través de alianzas públicas-privadas.

Las actividades son coordinadas por el consorcio conformado por TROCAIRE y Acción contra el Hambre (ACH) en conjunto con socios locales y ejecutores, entre ellos, la Unión Nicaragüense para la Responsabilidad Social Empresarial (uniRSE), la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR), la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y el Instituto de Geología y Geofísica de la UNAN-Managua.

Miguel Ángel García Arias, Director Regional de Acción Contra el Hambre (ACH), indica que este proyecto se enmarca en un programa del Departamento de Ayuda Humanitaria de la Unión Europea (ECHO), el que data de hace más de 20 años; tiene un lineamiento de preparación ante desastres con el que se procura responder a necesidades causadas por emergencias en cualquier parte del mundo. “La UE destina fondos a los lugares en que recurrentemente se producen desastres para prepararlos, mitigarlos o prevenirlos implementando medidas de infraestructura o conocimiento de riesgo de la población o las instituciones, cambiar pautas de ordenamiento territorial, alerta temprana frente a amenazas concretas como volcanes o inundaciones”.

García Arias recuerda que ACH ha trabajado por casi 20 años con proyectos de ECHO y que cuentan con experiencia en gestión de riesgos en Guatemala, Filipinas, Colombia y Bolivia. En el caso de Centroamérica “hay fondos para preparación ante desastres orientados a esta región y hay ONG que aplican a estos fondos para recibir una subvención. La idea surgió con el terremoto ocurrido hace dos años en Ecuador, notamos que había causado serias afectaciones al sector turístico porque en un hotel encontramos miembros de muchas familias, entre trabajadores, huéspedes y visitantes”. Estas experiencias le permitieron a Acción Contra el Hambre analizar que las personas que usan los hoteles muchas veces desconocen los riesgos que corren en esa región y eso los hace vulnerables. Además, “el impacto de un desastre en la imagen de un destino turístico se proyecta durante mucho tiempo y si hay una mala gestión del desastre o poca preparación, genera imagen negativa y espanta a los usuarios durante largo tiempo”.

Metodologías del IGG-CIGEO orientarán la gestión de emergencias

Durante la primera etapa, el IGG-CIGEO se encargará de adaptar las metodologías de evaluación de riesgos al sector turístico; este proceso comprende el diseño de dos herramientas: una para evaluar la implementación de normas de seguridad y medidas de gestión de riesgos (no estructurales) por parte de las empresas turísticas y otra para evaluar niveles de conocimiento y preparación de parte de los propietarios de las empresas, los gerentes y los empleados para la gestión adecuada de desastres. Para esta labor el IGG-CIGEO ha dispuesto de cuatro investigadores, quienes han realizado visitas a los municipios involucrados en el proyecto, donde se han reunido con representantes y delegados de los negocios turísticos a fin de presentarles detalles del proceso y darles a conocer los requerimientos y condiciones de participación.

La segunda etapa incluye un proceso de pilotaje con la aplicación de las metodologías y herramientas en destinos turísticos priorizados; investigación, trabajo de campo, talleres de devolución en destinos turísticos, capacitación sobre las prácticas de construcción sismo-resistente.

Hasta ahora se han realizado visitas y talleres con empresarios turísticos de León y San Juan del Sur, a quienes se les ha presentado el proyecto. Se han diseñado dos herramientas para evaluar la aplicación de normas y el conocimiento y preparación ante desastres, cada una ha recibido una ponderación para para su procesamiento estadístico. Estas herramientas fueron validadas con el Comité Consultivo Regional del proyecto, instalado en Guatemala y serán revisadas por el SINAPRED. De igual forma, se elaboró una aplicación que permitirá recopilar la información y enviarla a una base de datos para un visor cartográfico y estadístico, para procesar la información facilitada por los actores involucrados. 

La metodología generada por el IGG-CIGEO “permitirá conocer y orientar los planes de contingencia o preparación que se van a desarrollar y la capacitación que requieren los empleados y encargados de los hoteles”, señala García. Queremos desarrollar una marca o un símbolo de hotel resiliente u hotel seguro, mediante la generación de estándares que debería cumplir un hotel comprometido con la preparación ante desastres y el cuidado de sus huéspedes. Por ejemplo, se validará la metodología sobre riesgos estructurales de edificios que albergan negocios turísticos. Se espera que en proyectos posteriores se amplíe la formación de empleados, usuarios y la comunidad en general. 

Los resultados estarán a disposición de los diferentes usuarios para que los hoteles no incluidos en la muestra inicial puedan replicarla e implementarla en sus negocios. El proceso de análisis y mejoramiento de las capacidades generará información de importancia para el diseño de productos académicos. Además, se espera que otros organismos e instituciones conozcan los resultados del proyecto para darle continuidad y preparar mejor al sector turístico.

Proyectos similares se están realizando en Honduras y Guatemala, pero en Nicaragua tiene la particularidad del estudio metodológico que realizará el IGG-CIGEO para medir la capacidad que tienen los empresarios y los empleados para gestionar una emergencia. En Guatemala ACH logró diseñar herramientas para el autodiagnóstico de riesgo en las empresas, estableciendo pautas para planes empresariales de contingencia, sistemas de alerta temprana frente a inundaciones, así como diplomados y capacitaciones.

Hoteles y restaurantes involucrados

El proyecto contempla el trabajo con una muestra de 20 negocios turísticos en León y San Juan del Sur, ellos serán evaluados, capacitados y preparados para la gestión de desastres; los habitantes y demás empresas ubicadas en los municipios estudiados serán beneficiarios indirectos ya que podrán participar en los planes de contingencia de destinos turísticos.

Según estadísticas del Instituto Nicaragüense de Turismo (INTUR), hasta el año 2018 existían a nivel nacional 1,237 hoteles y establecimientos para el alojamiento de turistas, 140 ubicados en León y 166 en Rivas. En 2017 el turismo generó a la economía nicaragüense $840 millones, 31% más que en 2016, creando 120 mil empleos. Este sector promueve emprendimiento y ofrece oportunidades laborales para una diversidad de personas. por ello, los establecimientos usados con fines turísticos deben garantizar seguridad y estabilidad a sus usuarios y colaboradores, mediante el establecimiento de planes de gestión del riesgo de desastres.